WONDR Experience Amsterdam: el lugar donde volví a jugar como un niño

Ámsterdam es una ciudad que siempre logra sorprenderme. He tenido la oportunidad de visitarla varias veces y, en cada viaje, termino descubriendo algo diferente. En mi visita anterior también exploré un lado más auténtico de Ámsterdam, alejándome un poco de las zonas más turísticas. Esta vez, entre paseos, amigos y nuevos rincones, decidimos hacer algo completamente distinto: entrar a WONDR Experience Amsterdam.

Fui con mi amiga Isa y su hijo Gabo, de 8 años, pensando que sería simplemente un lugar divertido para tomar fotos, pero terminó siendo mucho más que eso. Entre espejos, flores, confeti, piscinas de pelotas y escenarios completamente inesperados, los tres terminamos jugando, riendo y disfrutando por igual.
Y quizás eso fue lo que más me gustó de WONDR: ver cómo un lugar puede despertar nuestra imaginación y hacer que niños y adultos se diviertan juntos. Por unas horas, todos volvimos a sentirnos un poco niños.

¿Qué es WONDR Experience Amsterdam?

WONDR Experience es una experiencia inmersiva e interactiva en Ámsterdam creada para desconectarnos por un rato de la vida adulta y simplemente divertirnos. A través de una serie de espacios llenos de color, luces, juegos y escenarios inesperados, vas avanzando a tu propio ritmo y descubriendo una sorpresa detrás de otra.

Actualmente, la experiencia incluye alrededor de 15 salas interactivas, con espacios tan diferentes como una enorme piscina de pelotas, lluvia de confeti, karaoke, cientos de bolas de discoteca y hasta una recreación de Bikini Bottom inspirada en el mundo de SpongeBob. La visita suele durar alrededor de 90 minutos, aunque puedes tomarte tu tiempo para disfrutar y hacer fotos.

Algo que me pareció especialmente divertido después de vivirlo con Isa y Gabo es que, aunque WONDR fue concebido pensando en adultos que quieren reconectar con su niño interior, los niños también pueden disfrutarlo acompañados por un adulto. En nuestro caso, fue muy divertido ver cómo Gabo disfrutaba cada espacio mientras Isa y yo terminábamos jugando exactamente igual que él.

Rey e Isa recorriendo una de las salas de WONDR Experience Amsterdam

Nuestra experiencia en WONDR: una sorpresa detrás de otra

Desde que entramos, entendimos que en WONDR no se trata simplemente de mirar. Aquí tienes que participar. Cada espacio te invita a entrar, tocar, jugar, hacer fotos y, sobre todo, dejar un poco la vergüenza a un lado.

Lo divertido es que nunca sabes exactamente qué encontrarás en la siguiente sala. En un momento estás rodeado de reflejos y luces; unos minutos después apareces entre flores, peluches o dentro de una enorme piscina de pelotas. Esa sensación de ir descubriendo cada espacio fue parte de lo que hizo la experiencia tan entretenida.

Y claro, viajando con Gabo todo se vuelve todavía más espontáneo. Él no necesitaba ninguna invitación para lanzarse a jugar. Isa y yo, en cambio, comenzamos tomando fotos… pero no tardamos mucho en terminar haciendo exactamente lo mismo. 😂

Rey en la colorida sala floral de WONDR Experience Amsterdam

Un lugar hecho para jugar… y para sacar fotos

Una de las cosas que más llama la atención en WONDR es lo fotogénico que es. Prácticamente cada sala parece diseñada para que quieras sacar el teléfono: paredes cubiertas de peluches, palmeras con reflejos de colores, enormes piscinas de pelotas y escenarios que cambian completamente de una habitación a otra.

Pero después de un rato me di cuenta de algo: las mejores fotos no necesariamente fueron las que posamos. Fueron las que capturaron esos momentos en los que simplemente estábamos jugando y riéndonos. Isa, que siempre está detrás de muchas de mis fotos cuando viajo, también terminó delante de la cámara y formando parte de la experiencia.

Rey y Gabo frente a la pared de peluches en WONDR Experience Amsterdam

La piscina de pelotas: imposible quedarse mirando

Hay espacios en los que puedes mantener cierta compostura… y después está la piscina de pelotas. 😂 Apenas llegamos, quedó claro que aquello no era para mirar desde afuera. Había que lanzarse.

Entre pelotas, risas y varios intentos de conseguir la foto perfecta, este fue uno de esos momentos en los que realmente dejamos de pensar en que estábamos visitando una atracción turística. Simplemente estábamos jugando. Y eso resume bastante bien lo que me gustó de WONDR: te da permiso para hacer cosas que probablemente no harías cualquier otro día.

Rey jugando en la piscina de pelotas de WONDR Experience Amsterdam

Y de repente… terminamos en Bikini Bottom

Cuando pensábamos que ya habíamos visto de todo, el recorrido volvió a cambiar por completo. De repente aparecieron los colores y personajes de Bikini Bottom, el mundo de SpongeBob, y para mí esta parte tuvo además un pequeño toque de nostalgia.

Durante varios años tuve la oportunidad de trabajar en Nickelodeon, participando en producciones como Grachi y 11-11: En mi cuadra nada cuadra. Así que encontrarme años después, en Ámsterdam, entrando a la casa-piña de SpongeBob fue uno de esos momentos inesperados que inmediatamente me hicieron sonreír.

Aquí Gabo, por supuesto, estaba en su elemento. Pero Isa y yo tampoco nos quedamos atrás. 😂 Entre la famosa casa-piña, los personajes y los distintos rincones de Bikini Bottom, terminamos explorándolo todo y sacando muchas más fotos de las que probablemente necesitábamos.

Y quizás eso fue lo más divertido: Gabo lo vivía como niño y yo, además de jugar, conectaba por un momento con una etapa muy especial de mi vida profesional.

Rey en la recreación de Bikini Bottom en WONDR Experience Amsterdam

¿Vale la pena visitar WONDR Experience Amsterdam?

Para mí, visitar WONDR Experience Amsterdam sí valió la pena. Pero creo que la clave está en entender qué tipo de experiencia es. WONDR no es un museo tradicional ni un lugar al que vas simplemente a observar. Es una experiencia para participar, jugar, tomar fotos y dejarte llevar un poco.

También me gustó comprobar que no necesitas viajar con niños para disfrutarlo. Nosotros fuimos con Gabo y verlo divertirse fue parte de la experiencia, pero Isa y yo terminamos jugando tanto como él. Si vas con amigos, en pareja o incluso en familia, creo que lo importante es entrar con ganas de participar.

Y si eres de los que piensa “esto es para niños”, quizás precisamente por eso deberías probarlo. A veces, cuando viajamos, estamos tan concentrados en conocer monumentos, restaurantes y lugares importantes que se nos olvida algo mucho más sencillo: jugar.

Para mí, WONDR terminó siendo justamente eso: un paréntesis divertido dentro del viaje y un recordatorio de que nunca somos demasiado adultos para volver a sentirnos niños por un rato.

Información práctica para visitar WONDR Experience Amsterdam

Si después de ver las fotos te dieron ganas de incluir WONDR en tu próximo viaje a Ámsterdam, aquí te dejo algunos datos que te pueden ayudar a organizar la visita.

Ubicación: WONDR Experience está en Meeuwenlaan 88, 1021 JK Amsterdam. Desde Amsterdam Centraal puedes tomar la línea 52 del metro hasta Noorderpark; es solo una parada y, desde allí, son aproximadamente cinco minutos caminando.

Cuánto tiempo necesitas: calcula alrededor de 90 minutos, aunque puedes recorrer la experiencia a tu propio ritmo y quedarte más tiempo si quieres.

Entradas: actualmente los boletos online comienzan desde €24 por persona y comprarlos por internet cuesta €2 menos que hacerlo en la puerta. Especialmente los fines de semana y durante vacaciones, WONDR recomienda reservar con anticipación para asegurar tu horario. Como los precios pueden cambiar, te recomiendo comprobarlos directamente en la página oficial antes de tu visita.

Horarios: actualmente abre de lunes a viernes de 10:00 a 19:00 y los fines de semana de 9:30 a 20:00. Durante las vacaciones escolares abre todos los días de 9:30 a 20:00. Los horarios pueden cambiar, así que también vale la pena verificarlos antes de ir.

Si vas con niños: WONDR es para todas las edades y los niños pueden visitarlo acompañados por adultos. Para nosotros funcionó perfecto porque Gabo disfrutaba cada sala a su manera mientras Isa y yo hacíamos exactamente lo mismo.

Mi consejo: lleva ropa cómoda y, sobre todo, ve dispuesto a participar. Este no es un lugar para recorrerlo con las manos en los bolsillos. 😄

Volver a jugar también es parte del viaje

Cuando pienso en ese día en WONDR, no recuerdo solamente las salas, las luces o todas las fotos que tomamos. Recuerdo las risas, las ocurrencias de Gabo y esos momentos en los que Isa y yo dejamos de ser los adultos que estaban acompañándolo y simplemente nos pusimos a jugar con él.

Viajar tiene mucho de eso. Claro que me encanta descubrir ciudades, probar restaurantes, conocer lugares nuevos y aprender de otras culturas, pero también disfruto esos momentos inesperados que te sacan de la rutina y te recuerdan que no todo tiene que ser tan serio.

WONDR Experience Amsterdam fue uno de esos lugares. Entré pensando que íbamos a pasar un buen rato y sacar algunas fotos divertidas, y salí recordando algo mucho más sencillo: no importa la edad que tengamos, nunca deberíamos dejar de jugar.

Y tú, ¿entrarías a WONDR? ¿O qué lugar durante un viaje te ha hecho volver a sentirte como un niño?

Nos vemos en el próximo viaje. ✈️
Rey — Hola Soy Rey

Comparte e invita a otros a viajar

Contenido Relacionado